HATSHEPSUT

de Antonio Morillas Rodríguez

Obra en torno a la figura de Hatshepsut, soberana egipcia, que gobernó de 1510 a 1488 antes de Cristo

 

PREMIO al MEJOR GUIÓN y PREMIO a la MEJOR DECORACIÓN en el VIII FESTIVAL DE TEATRO MARTÍN ARJONA de Herrera (Sevilla), en enero de 2005.

 

Participante en el FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO EXPERIMENTAL DE EL CAIRO, EGIPTO, representando los día 6 y 7 de septiembre de 2002, a las 10,30 de la noche, en el OPEN AIR  THEATRE OF THE OPERA HOUSE

 

Referencia a la obra en la página Web del Festival Internacional Experimental de El Cairo (Egipto)

PRIMER PREMIO a la Mejor Obra en el II CERTAMEN DE TEATRO CURRO VARILLA de BOLLULLOS DE LA MITACIÓN, Junio de 2002, además de PREMIO al Mejor Vestuario y PREMIO a la Mejor Escenografía

   

FOTOGRAFÍAS

VÍDEO DE LA OBRA

VÍDEO DE LA REPRESENTACIÓN DE EL CAIRO

RECORTES DE PRENSA

VÍDEO DE LA OBRA EN YOUTUBE

VÍDEO DE LA REPRESENTACIÓN DE EL CAIRO EN YOUTUBE

 

FUNCIONES

Estreno: Teatro Municipal de Dos Hermanas, el día 1 de diciembre de 2000.

Sucesivas actuaciones: Teatro Municipal de Dos Hermanas, el día 2 de diciembre de 2001; Centro Social-Deportivo Vistazul, Dos Hermanas, el 20/1/2002; Casa de la Cultura de Bollullos de la Mitación el 14/6/2002, en el II Certamen de Teatro Curro Varilla; Parque Municipal de Lanjarón (Granada), el 17/8/2002; Centro Social-Deportivo Vistazul de Dos Hermanas, el 30/8/2002; 6 y 7/9/2002 en Open Air Theatre of Opera House de El Cairo, Egipto, en el XIV Festival Internacional de Teatro Experimental; Casa de Cultura La Atarazana de Bormujos, el 22/10/2002; Teatro Municipal de Los Palacios, el 24/1/2003; Caseta Municipal de Pedrera, el 8/3/2003; Casa de la Cultura de Herrera el 26/12/2004.

 

LA OBRA

  Hatshepsut es un personaje extraordinariamente interesante, porque representa el poder de una mujer, en una sociedad totalmente dominada por los hombres.  La voluntad de Hatshepsut para gobernar, tuvo que suponerle una lucha permanente contra los hábitos de una sociedad tan cerrada como la egipcia de hace más de 3.500 años.

 

   La presencia de Hatshepsut se hace notar de forma muy destacada en el antiguo Egipto, resaltando su Templo, en el Valle de las Reinas, el único construido en dos niveles.  También impresiona ver los bajorelieves, donde aparece embarazada y con barba, lo que da idea de la lucha que tuvo que mantener para poder gobernar.

 

  Con estos elementos básicos y tras un trabajo de investigación sobre el personaje, que a veces ofrece resultados contradictorios, según las fuentes que se tomen, hemos desarrollado esta obra, que pretende reflexionar sobre las dificultades de un gobierno femenino, en una sociedad profundamente marcada por la dominación masculina.  En el fondo, es un tema de rabiosa actualidad, aunque enmarcado en una sociedad de hace miles de años, con los prejuicios atávicos propios de esa sociedad.

 

De todas formas, la sociedad del antiguo Egipto conserva, aun hoy, un extraño y atractivo misterio, que la hace mucho más próxima a nosotros, de lo que el calendario indica. 

 

    Junto a la pugna por el poder, las presiones de los sectores dominantes, como el ejercito y la religión, se analizan los conflictos humanos, las relaciones de cada personaje con el eje central de la trama y entre ellos mismos.

  

    Los personajes de la obra tienen los nombres de las personas que existieron en la realidad en el entorno de Hatshepsut y con la función que cumplieron.  Hapuseneb era realmente el sumo sacerdote, Naharina el Jefe del Ejercito, Neferure la mujer de Tutmosis III, Senmut el arquitecto y supuesto amante de Hatshepsut, etc.

 

    Evidentemente, su caracterización corresponde a la ficción de la obra y el papel asignado a cada cual no tuvo porque ser el que en realidad cumplieron históricamente.

 

   La obra se basa en una escenografía que, esquematizando los elementos primordiales del templo egipcio, persigue la creación del clima necesario para el desarrollo del drama humano que constituye la trama.   El vestuario es fiel reflejo del propio de la época y la música está basada en la opera Aída de Verdi. 

 

Antonio Morillas Rodríguez

EL PERSONAJE

    Hatshepsut era una de las hijas de un gran monarca, Tutmosis I, que la preparó para ejercer el poder. Ella le prodigó un profundo afecto, tomándolo como ejemplo.

 

    Hatshepsut heredó el carácter enérgico de su padre y se casó con un hijo de éste nacido de una concubina, Tutmosis II, cuyo reinado fue breve. El joven rey, cuya carrera parece prometedora, muere prematuramente. Esta defunción coloca a Egipto en una situación difícil. Tutmosis II había tenido dos hijas y un hijo, el futuro Tutmosis III. Pero este último era sólo un niño, incapaz de desempeñar la pesada función a que estaba destinado. Hatshepsut asegura la regencia.    Hija de rey, hermana del rey, esposa del gran dios, gran esposa real, dirigirá el país según la voluntad de su sobrino, afirma ella.

   Pero este tipo de gobierno no corresponde a la mentalidad egipcia. Por esa razón, Hatshepsut decide ser rey y no reina por que adoptará las características masculinas que harán de ella un faraón como los otros.

   Hatshepsut era una mujer muy bella. Los rasgos de su cara son a la vez finos y tenaces, su momia es una de las más emocionantes, ha conservado sus largos cabellos, a pesar de la máscara de la muerte, se adivina una personalidad enérgica, una feroz energía unida al encanto de una resplandeciente femineidad, con esos rasgos delicados pero a la vez, llenos de decisión.

 

    Hatshepsut vive un período de paz, lo aprovecha para dedicarse a la gestión económica del país y sobre todo a una intensa actividad arquitectónica. La obra maestra de la reina, el templo que además permite leer su reinado a través de sus relieves, es Dayr el-Bahari, construido en la región tebana en un lugar consagrado a la diosa Hator. Este templo presenta una particularidad única en la arquitectura egipcia: una calzada que sube en suave pendiente hacia el templo, compuesta de terrazas superpuestas. La reina tuvo el inmenso placer de ver su templo acabado.

 

   No se sabe con certeza como terminó la aventura excepcional de Hatshepsut, se ha escrito a menudo que el joven Tutmosis III, que accedió al poder a la muerte de su tía, la odiaba. Hizo esculpir su nombre sobre los monumentos para borrar de la historia el recuerdo de Hatshepsut. Tutmosis no dio orden de derribar el templo de Deyr el-Bahari que, sin embargo, era el símbolo más puro del reinado de Hatshepsut.

 

    Se ha encontrado la tumba de Hatshepsut. Es la primera que se cavó en el Valle de las Reinas. Llega hasta más de cien metros debajo de la tierra y no tiene ni textos ni representaciones. Contenía los sarcófagos de Hatshepsut y de su padre, Tutmosis I. Pero Hatshepsut, cuando llegó a faraón mandó construir otra tumba en el Valle de los Reyes. Hapuseneb, sumo sacerdote de Amón, se encargó de hacerlo.

 

   El eje principal de esta morada de eternidad se situaba en dirección al templo de Dayr el-Bahari, uniendo así de manera abstracta los monumentos esenciales de la reina-faraón. Reinado feliz, años de paz y de serenidad, belleza de una civilización que se refleja en el templo de Dayr el-Bahari: el balance de la obra realizada por Hatshepsut es uno de los más positivos. Sin embargo, en el horizonte resuena el estrépito de las armas. Llega Tutmosis III.

 

CHRISTIAN JACQ

REPARTO

 

INTERPRETAN:

HATSHEPSUT,   Esther Delgado Reina

HATMARIR,         Rosa Jiménez Marcelo

MUTNEFRET,      Lola Páez Canales

NEFERURE,        Noelia Madroñal Monje

AHMOSIS,             Pepi Marcelo Pérez

IPU,                         Mary Tere Reina Aranda

SAT-IH,                  Ana María García Sánchez  

NITOCRIS,            Victoria Ramos Garrido

 

SENMUT,             José Luis Ortega García

TUTMOSIS III,      José Antonio Marín Pérez

HAPUSENEB,     Antonio Morillas Rodríguez

NAHARINA,          Antonio Carrere Romero

SUTI,                      Antonio Morilla López

MERITATÓN,       Rafael Rodríguez Cabello

IARROT,                Manuel Durán Durán

 

VESTUARIO:

    Lola Páez Canales

    José López del Río

 

ESCENOGRAFÍA:

      Antonio Morillas Rodríguez

 

ILUMINACIÓN:

      Manuel C. Melero

 

SONIDO:

      Iván-Lot López Hernández

 

MONTAJE:

     Juan Antonio Madroñal Reina

     José Delgado Ibáñez

 

DECORADOS:

     José Delgado Ibáñez

 

ESCULTURAS:

     Jesús Lorenzo García García

 

DIRECCIÓN:

    Antonio Morillas Rodríguez